Industria2 de julio, 2026
La inversión de Europa en medicamentos innovadores genera un retorno de hasta seis veces su coste
Farmaindustria
Un estudio en 29 países europeos mide el impacto en vidas y el ahorro hospitalario de la innovación farmacéutica
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La Federación Europea de la Industria Farmacéutica, a la que pertenece Farmaindustria, ha publicado este martes un estudio exhaustivo sobre el valor social y económico de la innovación farmacéutica. Los datos muestran que, entre 2014 y 2024, la inversión europea de 11.670 millones de euros en nuevos medicamentos innovadores generó un retorno de casi seis veces esa cantidad en ahorros sociales, económicos y en costes hospitalarios, lo que equivale a un total de 66.000 millones de euros, incluyendo más de 9.000 millones de euros en ahorros directos para los hospitales.
En concreto, el estudio -denominado ‘Cómo impulsa la innovación la salud y el crecimiento en Europa: evaluación del rendimiento de la inversión en medicamentos innovadores’ examina el impacto en la mortalidad y en la utilización de los servicios hospitalarios, y cuantifica los beneficios económicos en función de tres áreas terapéuticas principales en 29 países europeos entre 2014 y 2022. Realizada por el Instituto WifOR, en colaboración con el economista de la Universidad de Columbia, el profesor Frank R. Lichtenberg, la investigación cuestiona la percepción de considerar a la atención médica como un simple coste que debe controlarse, y argumenta, en cambio, que las políticas públicas deberían reflejar el valor que la innovación aporta a los sistemas de salud y a la sociedad en general.
Entre sus principales conclusiones destacan estas cuatro:
-El uso de medicamentos de reciente aprobación: entre 2014 y 2022, el uso de nuevos medicamentos se asoció con una reducción de 1,83 millones de años de vida perdidos antes de los 85 años y una reducción de 20,9 millones de días de hospitalización en los 29 países europeos, lo que equivale a liberar más de 57.000 camas de hospital durante un año completo.
–Retorno de la inversión: El uso de medicamentos innovadores ha generado un retorno de hasta 6 veces el coste, con un impacto total de más de 66.000 millones de euros en toda Europa.
–Los medicamentos innovadores han generado: 38.000 millones de euros en productividad laboral; 19.000 millones de euros en cotizaciones no remuneradas; y 9.000 millones de euros en ahorro de costes hospitalarios.
–Ahorro hospitalario: se obtuvieron 78 céntimos por cada euro invertido, antes de contabilizar las ganancias en productividad.
–Tres áreas terapéuticas: cada euro invertido en medicamentos contra el cáncer ha generado un retorno de 6,80 euros; en medicamentos para la diabetes y el metabolismo, de 4,70 euros, y en los medicamentos respiratorios, de 3,80 euros.
El informe también detalla este retorno de la inversión en cada país analizado, mostrando el impacto social total, el gasto farmacéutico incremental, el ahorro en hospitalizaciones y el retorno implícito de la inversión. En el caso de España, los datos de este informe están en consonancia con los analizados el año pasado por la consultora Afi en su informe Contribución socioeconómica de los medicamentos y de la industria farmacéutica en España, que evaluó por primera vez el impacto de las compañías farmacéuticas en nuestro país desde un doble enfoque: el valor socioeconómico que aportan los medicamentos y aquel propiciado por la investigación y la fabricación en España de estos productos. Este estudio llegó a la conclusión de que los cerca de 22.000 millones de euros de inversión pública en medicamentos en 2022 propiciaron un ahorro de cerca de 14.200 millones de euros en otras partidas presupuestarias.
Los beneficios se observan a largo plazo
Ahora, el informe de Wifor muestra que la inversión en innovación farmacéutica y la disponibilidad oportuna de medicamentos innovadores generan importantes beneficios económicos y sociales, además de aliviar las limitaciones de capacidad de personal en los sistemas sanitarios. Sin embargo, estos beneficios suelen observarse a largo plazo o aparecen fuera de los presupuestos sanitarios, en forma de reducción de los costes de asistencia social, aumento de los ingresos fiscales y reducción de las prestaciones por enfermedad.
Como resultado, destaca el estudio, Europa sigue aplicando estrategias de contención de costes a corto plazo diseñadas para reducir el gasto en medicamentos en los Estados miembros, en lugar de una estrategia de inversión que beneficie a los pacientes, a los sistemas sanitarios y a la economía europea. A modo de ejemplo, Europa destina alrededor del 1 % del PIB a productos farmacéuticos, frente al 2 % de EE. UU. y el 1,8 % de China.
Con estos datos, desde Efpia se advierte que, sin un compromiso de aumentar la inversión en medicamentos innovadores, los pacientes y los sistemas sanitarios europeos sufrirán retrasos cada vez mayores en el acceso a los últimos avances científicos, y el ecosistema de innovación seguirá deteriorándose en comparación con Asia y EE. UU.
La Federación Europea de la Industria Farmacéutica recuerda además que Europa sigue teniendo dificultades para competir por la inversión en comparación con sus homólogos mundiales: ha perdido casi una cuarta parte de su cuota mundial de inversión en I+D farmacéutica en las últimas dos décadas, y su participación en los ensayos clínicos patrocinados por la industria se ha reducido casi a la mitad desde 2013. Es probable que las incertidumbres generadas por las políticas comerciales y de precios a nivel mundial agraven estas tendencias, asegura Efpia.
Tres recomendaciones del informe
Los autores del informe concluyen el estudio con tres grandes recomendaciones políticas sobre este asunto:
- Reconocer la innovación farmacéutica como una inversión económica, no como un gasto: la rentabilidad de los medicamentos es alta y probablemente esté subestimada. Los marcos normativos deben reflejar el valor económico total de la innovación, incluyendo las ganancias de productividad y la reducción de la carga para el sistema de salud.
- Garantizar un acceso oportuno y equitativo de los pacientes a medicamentos innovadores en toda Europa: los retrasos en el acceso se traducen directamente en pérdidas de salud evitables y en la pérdida de beneficios económicos. La simplificación de los procesos de aprobación, reembolso y adopción debe ser una prioridad compartida entre los Estados miembros.
- Fortalecer el ecosistema europeo de ciencias de la vida mediante una acción política coordinada: el entorno geopolítico y regulatorio corre el riesgo de hacer que Europa sea menos competitiva como destino para la inversión farmacéutica. Los Estados miembros y las instituciones de la UE deben considerar la innovación, el acceso y la competitividad como agendas políticas interconectadas, no aisladas.
Para el director general de Efpia, Stefan Oelrich, los datos de este estudio demuestran que “si Europa quiere seguir siendo líder mundial en ciencias de la vida, debe crear un entorno donde la innovación pueda prosperar y donde los pacientes puedan beneficiarse de los avances científicos sin demoras innecesarias. Las decisiones que se tomen hoy determinarán si Europa continúa liderando la innovación médica o si se queda aún más rezagada en uno de los sectores más estratégicos del mundo”, asegura.
En la misma línea se manifiesta la directora general de Efpia, Nathalie Moll, para quien estos datos “se suman a la creciente evidencia de que el gasto en atención médica genera un valor significativamente mayor que el coste que supone para la sociedad. Restar prioridad a los presupuestos de salud y medicamentos es una decisión política que no solo constituye un error estratégico, sino también una decisión económicamente contraproducente que sacrifica la prosperidad a largo plazo en aras de beneficios a corto plazo. Muchos países reconocen ahora la importancia de una sociedad sana como clave para una economía próspera; Europa debería seguir su ejemplo”, indica.
Acceda aquí al informe completo:






