Hospitales23 de febrero, 2026
La seguridad hospitalaria en 2026: datos, inteligencia y decisiones que salvan vidas
Hospital Genetec
Proteger un hospital ya no consiste solo en vigilar, sino en comprender lo que ocurre en tiempo real
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Rafael Martín Enríquez, Sales Director, Southern Europe de Genetec
Proteger un hospital ya no consiste solo en vigilar, sino en comprender lo que ocurre en tiempo real. Y es que el sector sanitario está viviendo actualmente un momento de transformación profunda. El aumento de amenazas físicas, la presión asistencial y la necesidad de proteger tanto a pacientes como a profesionales están redefiniendo el papel de la seguridad. Ya no es un elemento aislado ni un simple coste operativo; es un pilar estratégico. Así lo confirma el Informe sobre el Estado de la Seguridad Física 2026, de Genetec, que analiza cómo las organizaciones sanitarias están abordando este nuevo escenario.
Más amenazas, más responsabilidad
Los datos son claros. El 55% de las organizaciones sanitarias reporta un aumento de agresiones al personal, mientras que el 50% señala un incremento de accesos no autorizados. Estas cifras reflejan una realidad que los profesionales de la salud conocen bien. Los hospitales son entornos abiertos, complejos y cada vez más expuestos.
Ante este contexto, la tecnología se convierte en un aliado imprescindible. El 55% de las organizaciones identifica el control de accesos como su principal prioridad para 2026, seguido por la Inteligencia Artificial (40%) y la videovigilancia (39%). Pero invertir no es suficiente.
La clave está en integrar. Por ejemplo, el 49% de las organizaciones sanitarias prevé incorporar Inteligencia Artificial para optimizar sus procesos de seguridad. No se trata de sustituir personas, sino de mejorar la capacidad de anticipación, análisis y respuesta. No en vano, la IA permite detectar patrones anómalos, acelerar investigaciones y reducir tiempos de gestión.
Sin embargo, el informe también revela otro desafío significativo que se deriva del anterior. Y es que el 38% de las organizaciones reconoce dificultades para encontrar talento cualificado, y el 42% señala la necesidad de reciclar y formar a su personal. La transformación tecnológica, por tanto, exige también una transformación cultural.
Compartir información
En este sentido, uno de los aspectos en los que deben hacer hincapié los profesionales sanitarios es el de compartir información. Por ejemplo, tradicionalmente los sistemas de videovigilancia o control de accesos funcionaban de manera aislada. Hoy, el enfoque cambia hacia modelos unificados donde la información fluye entre departamentos. Los modernos centros de operaciones de seguridad están evolucionando hacia entornos de inteligencia que integran datos de control de accesos, ciberseguridad y sistemas de recursos humanos.
Sin ir más lejos, los sistemas avanzados de gestión de vídeo, como los de Genetec, ya no solo graban imágenes. Permiten recopilar pruebas digitales con un clic, organizarlas y compartirlas de forma ágil con equipos internos o fuerzas de seguridad. Y esta agilidad, en un hospital, donde cada minuto es crítico, puede marcar la diferencia.
Pero este camino no solo debe ser recorrido por el personal sanitario. La dirección también ha de estar comprometida para iniciar un proceso de transformación. Ahora bien, no se trata simplemente de migrar sistemas, sino de garantizar resiliencia operativa en entornos clínicos donde una interrupción no es solo un problema técnico, sino asistencial.
La nube híbrida
En este escenario, los modelos de nube híbrida se están consolidando como la opción preferida para equilibrar innovación y control. Lejos de ser una tendencia tecnológica más, responden a necesidades muy concretas del sector sanitario.
El 59% de las organizaciones apuesta por la nube para garantizar software siempre actualizado y parches de seguridad continuos. El 46% lo hace con el objetivo de optimizar costes. Y, en un entorno donde la continuidad asistencial es crítica, el 40% prioriza la recuperación ante desastres y el 37% la soberanía del dato como factores determinantes para adoptar modelos híbridos.
La nube híbrida permite así combinar lo mejor de ambos mundos. Por un lado, mantener el control sobre la información sensible; y, al mismo tiempo, dotar a las organizaciones de la flexibilidad necesaria para evolucionar sin comprometer la seguridad ni el cumplimiento normativo.
Y es que la importancia que está adquiriendo el dato en estos entornos es crucial. No en vano, el 49% de las organizaciones emplea los datos de seguridad para garantizar el cumplimiento normativo; mientras que el 44% los utiliza para mejorar la experiencia de pacientes y personal. Además, estos sistemas permiten optimizar la ocupación de espacios y la eficiencia operativa.
Información estratégica
Este es, probablemente, el cambio más transformador. La seguridad física ya no se limita a prevenir incidentes, sino que genera información estratégica para mejorar procesos, optimizar recursos y reforzar la toma de decisiones. Un ejemplo es el Haaglanden Medisch Centrum, un centro sanitario neerlandés que, mediante una plataforma unificada, integró videovigilancia, control de accesos e intrusión en un único entorno. El resultado fue una protección reforzada en áreas críticas mediante autenticación de doble factor y una respuesta más rápida ante emergencias gracias a notificaciones en tiempo real con vídeo en directo.
Estas plataformas no solo facilitan la protección; también aportan capacidad de decisión. De hecho, esto ya no va de proteger edificios; sino de salvaguardar decisiones. La seguridad del futuro en el sector sanitario no consiste únicamente en impedir que algo ocurra. Consiste en disponer de la información adecuada, y en el momento justo, para tomar decisiones que protejan a profesionales y pacientes. Porque, al final, la seguridad no trata solo de vigilar y cerrar puertas; trata de abrir información para actuar mejor.






