Sabado, 22 de junio de 2024

I+D7 de noviembre, 2022

Un control estricto de la diabetes tipo 2 generaría un valor social positivo durante los primeros cinco años tras el diagnóstico de hasta 185 M€

estudio diabetes lilly Presentación del estudio sobre diabetes tipo 2 en España.

Un informe realizado en España para Lilly por Weber, detalla el coste que supone esta patología para el SNS.

Pharma Market

El 7,8% de los españoles convive con diabetes tipo 2, una enfermedad que, según los expertos, podría diagnosticarse cada año a cerca de 386.000 personas más. El control temprano y estricto de la diabetes tipo 2 supone beneficios ligados a la prevención de complicaciones y mortalidad con el correspondiente ahorro en el consumo de recursos sanitarios, así como el incremento de la calidad de vida. En concreto, una persona con la diabetes controlada puede suponer un ahorro de 2.649 € durante los primeros cinco años tras el diagnóstico. En total, se podrían  generar 185 M€ de valor social total en España, lo que equivale a una reducción del 8,7% del coste total  generado por la diabetes.

Así lo han puesto de manifiesto los expertos que han presentado el Informe “Valor social de un control  estricto y temprano de la diabetes tipo 2 en España”, realizado para Lilly por Weber, y que cuenta  con el aval científico de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y de la Sociedad Española de Diabetes (SED) y de la Federación Española de Diabetes (FEDE).

El objetivo de este estudio ha sido estimar el valor social, es decir, la diferencia entre el impacto económico generado por un control estricto de la enfermedad frente a un control no estricto cinco años después del diagnóstico.

Un buen control ahorra costes

La diabetes tipo 2 genera una importante carga para el Sistema Nacional de Salud (SNS). Tal y como destaca el informe, una persona sin esta patología consume 1.804€ cada año en recursos directos sanitarios frente a los 3.110€ de media de una persona con diabetes tipo 2. “Un control estricto de la enfermedad generaría un valor social positivo durante los primeros cinco años tras el diagnóstico de hasta 185 M€. La mayor parte del valor social correspondería a un ahorro en hospitalizaciones (65,7 M€) y la mejora de la calidad de vida (56,2 M€), seguido de la productividad laboral por reducción de la mortalidad (41 M€) y del ahorro por la disminución de complicaciones (22,2 M€)”, explica Álvaro Hidalgo, presidente de la Fundación Weber.

En cuanto al impacto económico concreto por paciente, el informe apunta que un control estricto de la diabetes tipo 2 generaría un valor social positivo durante los primeros cinco años tras el diagnóstico de 2.649€ por persona, desglosado en 318€ por reducción del impacto de las complicaciones, 940€ por disminución de hospitalizaciones, 805€ gracias a una mejora de la calidad de vida, y 586€ en productividad laboral por reducción de la mortalidad.

El informe apunta que un control estricto de la diabetes tipo 2 generaría un valor social positivo durante los primeros cinco años tras el diagnóstico de 2.649€ por persona.

La diabetes tipo 2, por su elevada prevalencia y por las características del uso de medicamentos hipoglucemiantes, se asocia con un elevado coste farmacéutico. “Diversos estudios han confirmado los beneficios clínicos de un control estricto y temprano de la enfermedad, lo que a su vez comporta un mayor gasto sanitario (visitas, exploraciones y tratamiento farmacológico, entre otros). No obstante, el informe que hoy presentamos concluye que este control estricto* y temprano también se asocia con un menor impacto económico, a un mayor valor social por menor coste derivado de las complicaciones, de las hospitalizaciones, por una mejora de la calidad de vida y por una mayor productividad laboral”, asegura el doctor Joan Antoni Vallés, farmacólogo clínico del Instituto Catalán de la Salud.

En este sentido, la revisión bibliográfica utilizada en el informe realizado muestra que, en el momento del diagnóstico, 74.985 pacientes en nuestro país muestran un control estricto y 69.888 un control no estricto. Mantener un control no estricto implica un coste mayor frente a mantener un control estricto: 16.122 € frente a 13.473 € en un periodo de cinco años.

Mantener un control no estricto implica un coste mayor frente a mantener un control estricto: 16.122 € frente a 13.473 € en un periodo de cinco años.

Complicaciones y sus consecuencias

Las complicaciones generadas por la diabetes tipo 2 constituyen uno de los aspectos de mayor importancia e influencia en la evolución de la enfermedad. Tal y como asegura el doctor Francisco Javier Escalada, presidente de la SEEN, “un buen control glucémico es el punto de partida, dado que puede prevenir o retrasar complicaciones de la diabetes y la morbimortalidad, y con ello mejorar la calidad de vida de las personas que viven con esta enfermedad”.

Las complicaciones generadas por la diabetes tipo 2 constituyen uno de los aspectos de mayor importancia e influencia en la evolución de la enfermedad.

Las complicaciones asociadas a la enfermedad pueden ser agudas y/o crónicas. “Las complicaciones agudas agrupan las descompensaciones hiperglucémicas (simple, cetoacidosis y descompensación hiperglucémica hiperosmolar) y las hipoglucemias. Además, hay complicaciones crónicas, que pueden ser microvasculares, como la retinopatía diabética, la enfermedad renal diabética o la polineuropatía diabética; y macrovasculares como las enfermedades cardiovasculares, las cerebrovasculares y la arteriopatía periférica. A caballo entre ambas podríamos tener la insuficiencia cardíaca/miocardiopatía diabética”, indica el doctor Escalada.

Reducir las hospitalizaciones por complicaciones agudas y crónicas representa el impacto económico positivo con mayor valor social absoluto: 65,7 M€, lo que supondría una reducción del 18,9% del coste total generado por las complicaciones si se mantiene la diabetes controlada.

Diagnóstico precoz

El diagnóstico precoz de la diabetes resulta esencial para conseguir un mejor control de la enfermedad y evitar complicaciones. Según se desprende del estudio, casi la mitad de los pacientes muestran un nivel de HbA1c por encima del 6,5% en el momento del diagnóstico. En este sentido, Juan Francisco Perán, presidente de la Federación Española de Diabetes (FEDE), insiste que “solo mediante la detección temprana conseguiremos que las personas con diabetes cuenten desde el principio con el tratamiento adecuado y, con ello, con la capacidad de controlar adecuadamente la patología”.

“La educación diabetológica debe ser personalizada, continuada en el tiempo y de calidad, dado que es la clave para conseguir un buen estado de salud y, por ende, de calidad de vida".

Por ello, tal y como explica el presidente de FEDE, “la educación diabetológica debe ser personalizada, continuada en el tiempo y de calidad, dado que es la clave para conseguir un buen estado de salud y, por ende, de calidad de vida. Además, un paciente que conoce su diabetes es un paciente que pasa desde el autoanálisis al autocontrol de la enfermedad, es decir, pasa de un ser un paciente pasivo a ser un paciente activo, con capacidad de tomar medidas y decisiones para tener bajo control la enfermedad.

Eso sí, siempre en coordinación con su equipo de profesionales sanitarios. Solo así se pueden prevenir, evitar y/o retrasar complicaciones de la enfermedad, como los problemas cardiovasculares y complicaciones renales, visuales o neuropáticas”, añade.